Berenice Ceballos García.


Porque viajar es la mejor forma de ejercitar la mente... y el corazón.

Rocosa artesanía, una ejemplar lección.

08.07.2014 13:44

 

Cuando cambiamos de un paisaje monocromático a uno realmente colorido,  aprendemos que la belleza de la vida se nos va en la rutina y muchas veces terminamos encasillados en nuestros propios miedos. Por ello, siempre hay que buscar las maneras de romper esas monotonías y acá entre nos querido lector,  mi  mejor antídoto es descubrir  valiosísimos detalles en nuestro derredor que enamoran, seducen pero sobre mantienen mi curiosidad al pie del cañón.

Le comparto entonces la grata experiencia de visitar Santa Cruz Ex -Hacienda, un pequeño pero atrayente pueblo ubicado en Calkiní, que regala a los viajeros una sólida mezcla de historia y arquitectura que puede ser admirada a través de su  herencia hacendaria.

Imagínese nada más ingresar a través de dos gruesas y grandes pilastras que dan la bienvenida y que sin duda invitan a apreciar  los detalles en el casco de la antigua hacienda. Sí usted es un curioso amante de la arquitectura este es el lugar indicado, porque sus aun erigidos muros tienen un fino acabado en dintel de pecho de paloma, esa pequeña curva contrastante y media salida que le da un toque envidiable. Además sus grandes arcos de medio punto delineados en color blanco y acompañados de estriadas pilastras seducen e invitan a admirar el interior de los mismos.

Aquí es donde el tiempo y la historia trascienden en nuestra mente, para darnos una ligera idea del esplendor de toda una época hacendaria y económica que se vivió por estos rumbos. Es delirante observar el campanario y las antiguas puertas de madera que transmiten una belleza sencilla pero sublime que es rematada con la imponente altura de la chimenea, que en grandes números nos ubica en el tiempo: 1895.

Pero sí esto no es suficiente para realizar una parada obligatoria en Santa Cruz Ex – Hacienda, le tengo un aleccionador plus, porque es precisamente en este pueblo donde podemos encontrar una válida demostración de ingenio y aprovechamiento de materia prima. ¿Puede observar con detenimiento la imagen que acompaña este artículo? Es artesanía en piedra tallada que a la vista, enamora con las exquisitas líneas que contrastan fugazmente con el blanco color de la piedra base, pero que al tacto, seduce sutilmente porque transmite la tosquedad de simple piedra que es inteligentemente acompañada  por el maravilloso acabado del tallado.  Basta caminar por la principal calle para encontrarnos con una singular muestra de casa maya; aquí tuve la oportunidad de conocer a Don Ubaldo Chan Ek, artesano y pionero en el tallado y pintado en piedra, quien amablemente permitió entrevistarlo para conocer los detalles de esta inigualable labor pero sobre todo me enseñó una invaluable lección,  permítame contarle.

Este tipo de artesanía surge  por la abundancia de piedra que hay en la región: grandes cubos de piedra caliza y pesadas lajas, rústicas, de diferentes tamaños, pero listas para su utilización. Don Ubaldo, de oficio albañil, le dio un valor agregado con unos gramos de curiosidad e iniciativa, porque con mazo y cincel, este artesano esculpe la piedra para mostrarnos que un poco de creatividad es suficiente para producir artesanía, obteniendo así diversos modelos, desde animales y flores hasta características propias del pueblo maya.

Y ni hablar de los acabados como el pintado con “Kancab”, granulosa y rojiza tierra que remojada en agua proporciona el característico y pueblerino color café. Lo mejor de todo es que esta labor va creciendo y ya son trece familias las que se dedican a este noble oficio, mostrándonos incluso la importancia del trabajo en equipo, porque los hombres son quienes cargan las pesadas piedras y las tallan para darle forma, pero son las mujeres y las niñas quienes las pintan y le proporcionan singular característica.

Sincerándome, esta experiencia me ha reafirmado  las tres D de la vida ¿Las conoce? Deseo, determinación y dedicación. Espero estimado lector que este aleccionador artículo lo incentive para seguir siempre avante pero sobre todo para invitarlo a conocer Santa Cruz Ex – Hacienda y dejarse consentir por sus talladas piedras.