Berenice Ceballos García.


Porque viajar es la mejor forma de ejercitar la mente... y el corazón.

Fantásticos personajes

28.03.2014 14:23

Estos últimos días han estado cargados de intenso calor, volviéndose tan agobiantes que es necesario tomar cartas en el asunto y vaya es notable que cada quien tiene sus propios métodos de subsistencia, pero quizá uno de los más habituales es realizar una serena caminata al atardecer cuando la brisa marina se hace presente para refrescarnos un poco, si a esto le agregamos una sustanciosa muestra de arte le aseguro que más allá de alejar el calor, despejará su mente.

Pues bien esta sugerencia la puede hacer válida en pleno corazón de nuestro centro histórico, ya que es aquí donde se encuentra actualmente exhibida una serie de monumentales obras creadas por la inglesa (pero a mi parecer con corazón muy mexicano) Leonora Carrington, cuyos “personajes fantásticos” echan a volar la imaginación de más de uno.

Se lo digo porque al transitar por estas esculturas uno queda maravillado ante la belleza que presentan, digamos que son un tanto austeras pero los acabados y detalles marcan muy bien la influencia imaginativa y delirante que la artista intentó transmitir y vaya que lo logró, porque basta admirar la “diosa emplumada” para percatarnos de los finos acabados del elegante plumaje cuyos diminutos delfines en la frente se camuflajean fácilmente, simula enorme sol tapizado con pinceladas vigorosas pero de grácil estética.

Como parte de mi curiosidad indagué un poco su biografía y quizá lo que más llamó mi atención fue el hecho de que su niñez estuviese impregnada de relatos de hadas, algo que es sumamente visible ya que juega con los aspectos físicos del hombre, la mitología y hasta la naturaleza, creando así toda una serie de animales semi-humanizados con mágicos poderes; es increíble también que pueda transmitir emociones como la de un buen abrazo ¿quién se rehúsa recibir uno de vez en cuando? Para ello la obra “elefanta” te extiende sus cortos brazos.

A través de las 12 esculturas hechas en bronce, podrá experimentar un mágico mundo de simbólicos personajes, donde el misticismo hace eco con el “nigromante” un surrealista mago, cuya pequeña criatura acompañante y orientado dedo índice, reflejan ese infinito fantasioso. También podrá interactuar con la naturaleza, porque “la sombra del ahuehuete” evidencia precisamente la esplendidez de un árbol, cuyo origen mexicano trasciende históricamente.

He de confesarle que me intrigó la cantidad de detalles en cada obra, los pies de la mayoría son muy grandes, desproporcionados al tamaño de la escultura; también hay plasmados muchas bocas y manos pero quizá el imán de mi admiración fueron los caballos, caprichosas representaciones que de ganaron mi admiración.

Esta breve el recorrido merece la pena visitar, ya que invita al espectador adentrarse a un mágico mundo de personajes, donde la tranquilidad de la calle 59 y la simbología de estas esculturas le dejará una muy buena experiencia de espacios museísticos al aire libre.